Defensores católicos presionan al Congreso

Por Dennis Sadowski, Catholic News Service

WASHINGTON (CNS) -– Defensores católicos presionan al Congreso para que coloquen en primer lugar las necesidades de los pobres y personas vulnerables coincidiendo con el momento en el que los legisladores trabajan arduamente para fijar un plan de gastos federales para el 2016.

Los defensores le dijeron al Catholic News Service que quieren evitar que trillones de dólares (escala corta) que se destinan a servicios sociales desaparezcan en la próxima década, considerando que el Congreso busca equilibrar el presupuesto federal y reducir la creciente deuda de la nación.

Sus acciones se dieron a conocer en semanas recientes al saber que los planes de los republicanos tienden a rehacer la manera como se destinan fondos para servicios sociales como el Medicaid y estampillas de comida.

Y en reuniones individuales con miembros del Congreso han enfatizado las necesidades de las personas que sufren hambre, que carecen de techo o no tienen trabajo que deben ser colocadas en primerísimo lugar en el país.

“Son millones de personas que resultarían afectadas con tales decisiones”, dijo Brian Corbin, vicepresidente de mayor jerarquía para política de acción social en “Catholic Charities USA”, que se ha unido a los Servicios Católicos de Auxilio y a la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos en reuniones sostenidas en Capitol Hill.

“Todas estas organizaciones tienen nombre e identidad reconocible y se anclan en nuestros principios de dignidad humana pues ese nombre esa identidad y familia son verdaderamente importantes para lograr que los asuntos de pobreza se vean como son, reales”.

Esas reuniones se llevan a cabo además de los esfuerzos de cabildeo de “Network”, grupo católico de cabildeo pro justicia social, junto con el “National Advocacy Center of the Sisters of the Good Shepherd” (Centro nacional de defensa de las hermanas del Buen Pastor) y la “Coalition on Human Needs” (Coalición de Necesidades humanas).

En una carta dirigida a cada miembro del Congreso, el 27 de febrero, el presidente del Comité de Justicia Nacional y Desarrollo Humano que depende de los obispos de E.E.U.U. y el Comité de Justicia y Paz Internacionales, reiteró que un presupuesto es un documento moral y que las necesidades de los pobres son de máximo interés, a pesar de las presiones económicas presentadas por “un futuro insostenible de deficits”.

El presupuesto federal “no se puede estabilizar en desproporcionados recortes destinados a servicios esenciales para los pobres”, escribió el arzobispo Thomas G. Wenski de Miami y el obispo Oscar Cantú de Las Cruces, Nuevo México.

“Se requiere un sacrificio compartido por todos, incluyendo el aumento de ingresos, eliminando gastos militares innecesarios y otros gastos; y poniendo atención a los costos de largo tiempo de seguro de salud y programas de jubilación equitativamente”.

Coincidiendo con la circulación de la carta de los obispos, el representante Tom Price, republicano de Georgia, y el senador Mike Enzi, republicano de Wyoming, presidente cada uno de su respectivo comité de presupuesto, trabajaban para desarrollar planes de gastos destinados al equilibrio del presupuesto federal en el tiempo comprendido de una década, con el propósito de resolver la deuda de $18 trillones (escala corta) que tiene el país.

En el presupuesto de la Cámara, llamado “Un presupuesto equilibrado para una América más fuerte”, se ofrecen recortes de cerca de $5.5 trillones, escala corta, de gastos de proyecciones actuales, durante la próxima década.

En forma específica, las reducciones de gastos se relacionan con el programa de Medicaid y el programa de Seguro de Salud Estatal de niños ($913 billones, escala corta); Medicare ($148 billones, escala corta); estampillas de comida ($140 billones, escala corta); vivienda, nutrición, entrenamiento de trabajo, servicio para gente de mayor edad y otros programas a discreción ($759 billones, escala corta); y el rechazo de la ley de Cuidado (de salud) asequible ($2.1 trillones, escala corta).

Además, en ambos presupuestos, se pide aumento de gastos militares durante la próxima década, mientras que se añaden inmediatamente decenas de billones de dólares, escala corta, para Operaciones Contingentes de Ultramar para guerras en Afghanistán e Irak.

El plan del Senado era menos específico, pero solamente se identificaban programas que no son militares para reducciones.

En un video colocado en YouTube, Price explicaba que mediante la aplicación de su plan se haría posible contar gradualmente con menores déficits y que estaba diseñado para permitirles a los legisladores de los estados que determinaran el nivel de gastos de servicios sociales.

El expresidente del comité de presupuesto de la Cámara, Paul Ryan, republicano de Wisconsin, utilizó lenguaje similar al pedir cantidades en bloque para que los estados tengan fondos para el Medicaid y estampillas de comida, conocido como Programa de Asistencia Complementario de Nutrición.

Para los defensores, el uso de cantidades en bloque para financiar servicios sociales es problemático.

En su presentación, la hermana Richelle Friedman, directora de política de acción pública de la Coalición de Necesidades Humanas y la hermana Marge Clark, que ejerce el cabildeo relacionado a asuntos nacionales en el grupo llamado “Network”, dijeron que las necesidades de las personas pobres y vulnerables se habían marginado en los planes presupuestarios.

“Anticipábamos que sería malo, pero no nos imaginábamos que lo sería tanto”, le dijo la hermana Marge, de la congregación de las Hermanas de la Caridad de la Bienaventurada Virgen María, a CNS.

“Nos sentimos frustradas pues la dirigencia de la Cámara habla de realizar buenas cosas para la clase media y, sin embargo, todo lo que vemos es malo para la clase media y especialmente malo para las personas que sufren marginadas. Están logrando que les sea imposible sobrevivir y trabajar”, dijo la hermana Marge.

La hermana Richelle le llamó al presupuesto de la Cámara “una bancarrota moral”.

“En lugar de fortalecer a América para todos los que han sido dejados atrás, si los elementos del presupuesto llegara a ser ley serían devastadores para las personas vulnerables”, dijo.

Y añadió que en el presupuesto de la Cámara no se contemplaba incluir asignaciones permanentes clave de dos créditos de impuesto que benefician a las familias de ingresos bajos y moderados, que expirarán en 2018, pero que se pedían recortes de impuestos para personas de altos ingresos.

Lawrence Couch, directora del “National Advocacy Center” de las hermanas del Buen Pastor se enfoca específicamente en los créditos de impuestos. Y ahora que los presupuestos se han hecho públicos, Couch dijo que tiene planes también de poner en alerta a centros socios para comunicarse con miembros del Congreso, urgiendo protección de programas vitales de la red.

Conforme avanzan los procesos de apropiaciones este verano, Corbin, de “Catholic Charities USA” dijo que la agencia continuaría urgiéndole al Congreso que examine los programas de servicio social que eleven a la gente de la pobreza.

“Lo que de veras nos preocupa es que existe una necesidad para conversar en este país sobre lo que funciona y lo que no y no solamente detenernos y herir a la gente en el proceso”, le dijo a CNS.

Al pedir el rechazo de ACA, Price no ofreció alternativa para las personas que están inscritas en los planes de seguro de salud que marca la ley. La Casa Blanca dijo el 16 de marzo que 16.4 millones de personas se han inscrito en los planes de seguro de salud desde el 2010.

Se espera que ambas cámaras lleguen a establecer su presupuesto final para el 15 de abril. Después de esto, se debatirán sumas específicas de fondos en los respectivos comités de apropiación.

No es probable que el presidente Barack Obama firme ningún proyecto de ley en el que se rechazara ACA, su pieza legislativa más preciada.

Para que conste en las actas, Obama le presentó un presupuesto al Congreso en el mes de febrero. En él se busca mayor margen de gastos en general sin ningún presupuesto equilibrado durante los próximos 10 años.

Obama propuso la inversión de $478 billones, escala corta, durante los próximos seis años para la infraestructura del país, pagando con el cambio de la forma en la que se le aplican impuestos a la riqueza heredada.

También propone pagar por dos años de asistencia a un colegio comunitario para todos los ciudadanos de los E.E.U.U. con fondos provenientes de un impuesto solitario de 14 por ciento sobre riqueza de corporaciones repatriadas de ultramar.

También se pide remover gastos tope para el Pentágono y servicio social establecido por la ley de secuestro para reducir el déficit federal.

Los republicanos del Congreso dijeron que no le prestarían atención a tal plan.

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